En Estados Unidos hay una manera correcta de hacer negocios siempre y cuando esté bien asesorado por los profesionales adecuados, pero hay miles de maneras incorrectas, evítelas a la hora de hacer negocios en los Estados Unidos.

Si usted piensa radicarse en Estados Unidos, no subestime ciertos errores que lamentablemente muchas personas cometen cuando dan sus pasos iniciales para establecerse en el país e invertir. Esos errores pueden poner en problemas su proyecto de vida o sus negocios.

A continuación le presentamos una lista de las primeras consideraciones que debe tener en cuenta un inversionista que empieza operaciones en EE.UU. También,le describimos cómo evitar los errores más comunes:

1. No prescinda de los profesionales: Si está decidido a emprender una nueva vida en Estados Unidos, tómeselo en serio. El primer error fundamental es dejar un proyecto tan importante a la improvisación, por su falta de experiencia y conocimientos en materia legal y de negocios en este país, el cual representa un nuevo y complejo reto. Es por eso que seleccionar a los profesionales que lo van ayudar a usted y su empresa a la hora de establecerse en los Estados Unidos debe ser su primera prioridad.

2. Obtenga su estatus legal: Su estadía legal en los Estados Unidos es demasiado importante, así que de ninguna manera se puede pensar: «Luego lo resolvemos». Si usted piensa radicarse en los Estados Unidos es fundamental asesorarse con los abogados expertos en inmigración, quienes le indicarán cuál es la vía o el tipo de visa más apropiados para usted, su familia y su empresa para poder establecerse legalmente en el país.

3.- ¿Qué es primero, la visa o el negocio?: No hay buen negocio si el dueño de ese negocio no está legalmente establecido en los Estados Unidos, es decir, no hay negocio bueno sin su visa, y no hay visa buena si usted no tiene un negocio para generar los recursos que usted requiere para desarrollarse exitosamente en ese país.

4. Mister Internet: Internet es una excelente herramienta para investigar y para que usted recabe la información inicial, pero tenga cuidado de no abusar de este instrumento y pretender que usted mismo puede hacer todos sus trámites legales por esta vía, sin utilizar a los profesionales adecuados que lo asesorarán a usted.

5. ¿Qué va primero: vivienda, negocio o escuela?: En la mayoría de los casos las personas que se mudan a los Estados Unidos lo primero que adquieren es su casa, y luego enfocan sus energías en los negocios. Sin embargo, esto es un error, ya que puede resultar que el negocio le quede muy lejos de su casa, o muchas veces los buenos colegios están lejos de donde usted se establece.

6. Subestimar los requerimientos de capital: Muchas veces sólo se piensa en adquirir el negocio, y se obvia el hecho de que ese negocio va a necesitar un capital extra o alto para llevarlo a los niveles que usted requiere para tener éxito. Tenga en cuenta que todo negocio en los EE.UU. exige una promoción intensa y con mucha inversión publicitaria, que en la mayoría de los casos no ha sido considerada por el inversionista extranjero que se inicia en el mercado estadounidense.

7. Sorry, I don’t speak English (Lo siento, no hablo inglés): Que no sea ésta la única frase que usted puede pronunciar en inglés. Aunque la ciudad donde usted se radique tenga una comunidad hispano parlante muy numerosa, si usted no habla inglés, estará limitando su mercado y su universo de posibles negocios.

8. Escoja un equipo ganador: Rodéese de los mejores profesionales. Como en cualquier competencia, usted necesita un equipo ganador. Únase a ese equipo y que sean ellos quienes lo que lo asesoren. Aproveche la curva de la experiencia de otros.

9. No tenga miedo a la crisis: Las crisis son la otra cara de las oportunidades. No tenga miedo de las crisis, pues ha sido en estos periodos de crisis donde más dinero se ha hecho en este país. Utilice su olfato de negocios, y el de sus asesores, pues muchas veces durante estas coyunturas surgen los mejores momentos para tomar riesgos.

10. Piense localmente, actúe globalmente: Si piensa en el potencial que tiene su negocio, piense también en cuanto usted lo puede hacer crecer. No se quede solo en su nicho, no se quede solo en su aldea de comodidad. Salga de ese espacio mental y vea hasta donde tiene su negocio potencial de crecimiento, que tan lejos podría llegar y expandirse. Es allí donde encontrará lo grande que puede ser su negocio.

 

Fuente: www.miamidiario.com